Pro Mucujun

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Posición del colectivo Tatuy, sobre el proyecto de construcción de la sede del Distrito Tecnológico Social de PDVSA en la cuenca del Rió Mucujun.


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Propuesta de PDVSA (1)[volver]
Ambos vídeos fueron divulgados por Carlos Castellanos, Gerente AIT PDVSA Merida,  en todas las comunidades del Valle de Mérida.


Propuesta de PDVSA (2)[volver]


La urbe llega a El Valle o crónica de una muerte anunciada[volver]
16 de junio de 2007

Desde tiempos inmemoriales, el hombre se ha asumido como dueño y señor de la naturaleza, avalado y protegido por la cultura judeocristiana, que pone al hombre como centro del universo y éste debe plegarse a sus designios. Bajo este concepto, el hombre rompe la armonía con la naturaleza, tratando de dominarla a su antojo. Luego de la Revolución Industrial, impulsado por el pensamiento positivista, es la idea de progreso, que dejó de ser progreso de la razón (o del espíritu) para convertirse en mero progreso económico y tecnológico, el avance tecnológico y la acumulación material, para mayor poder y confort, como fin último en función de satisfacer las necesidades del mercado y no de satisfacer las necesidades del ser humano, y la naturaleza está para ser usada, y abusada, para tales fines. En este contexto, el hombre, que ha sido la peor plaga que se ha posado sobre la Tierra, en su ceguera irracional disfrazado de racionalismo, ha conducido al mundo a enfermedades crónicas de difícil cura: pobreza, contaminación, desnutrición, consumismo, alienación, egocentrismo, etc.

Venezuela, después del boom petrolero, entró de una manera violenta de la cultura rural a la moderna, sin dar tiempo de adaptarse. Para el venezolano común, su norte es la imitación de la cultura del Norte, la idea de progreso se traduce en tan solo avances tecnológicos, poder económico y confort, teniendo una visión parcializada de su entorno, sólo ve el árbol mas no el bosque.

La ciudad de Mérida se ha visto víctima del implacable progreso que mencionamos más arriba, el parque automotor es tres veces más de lo que debería tener esta ciudad, ha sido invadida por innumerables construcciones: el trolebús, edificios, centros comerciales a diestra y siniestra, que han hecho de una apacible ciudad a una urbe casi insoportable, con evidentes cambios ecológicos que han hecho que el clima y otros factores se han afectado considerablemente.

En esta búsqueda del progreso, ahora no es sólo la ciudad de Mérida la que se verá afectada, sino que se extenderá a la zona de El valle, sitio rural y turístico por excelencia por su clima y vegetación, zona con una muy delicada ecología, por estar ubicado en la subcuenca del Mucujún; con el proyecto de la construcción del Distrito Tecnológico Social de PDVSA en El Valle. Sin ninguna intención de hacer uso político-partidista del caso, manifestamos nuestra opinión en función de una visión ecológica (o algo así que aclare que no somos escuálidos ni chavistas fanáticos). Dicho proyecto, visto a vuelo rasante y con ingenuidad, podría verse como el mejor proyecto que podría hacerse en este sector, dicho proyecto estará para la “investigación y desarrollo de tecnología que apuntalen la soberanía tecnológica del país en las áreas de automatización, informática y telecomunicaciones”. La justificación del porqué hacerlo en El Valle es que “es necesario un ambiente tranquilo, agradable y aislado de la ciudad, a fin de favorecer el flujo de ideas”. Según sus organizadores, se tiene planteado hacer un concurso para arquitectos, con la idea de escoger el mejor proyecto que sea armónico con el ambiente, no tenga ningún impacto ambiental negativo y sea beneficioso para las comunidades de El Valle. Visto así, repetimos, luce como un gran proyecto, pero es necesario mostrar ciertos puntos que nos resulta álgidos:

1. El Distrito Tecnológico Social de PDVSA en El Valle será construido en la llamada zona de los militares, en Los Pinos, en la subcuenca del Río Mucujún, El Valle, de aproximadamente 15.000 mts2 (quince mil metros cuadrados) de construcción, para un estimado de 200 (doscientos) trabajadores.
2. Este proyecto ha sido “aprobado” por un sector de la población de El Valle, pero esta aprobación ha sido hecha por un proyecto que aún no existe. Las aprobaciones se han hecho confiando en las promesas de palabra, mas no por escrito, de los organizadores del proyecto de PDVSA, de reparaciones de calles, de escuelas y otros. Evidente actitud de darles un “bozal de arepa” a las comunidades de El Valle, de modo que no tengan oposición para el proyecto.
3. Es necesario recordar que el día 29 de marzo de 2007, miembros del DTS – PDVSA se reunieron con miembros de CENDITEL y FUNDACITE para, entre otras cosas, conformar comisiones para definir el impacto social, económico, educativo y ambiental que tendrán en el entorno, pautándose una reunión para el 16 de abril del presente año para iniciar los trabajos de dichas comisiones, pero para ese día no se presentó ningún miembro del DTS – PDVSA, ni comunicaron su inasistencia. FUNDACITE le envió un correo pidiendo contactar para definir nuevas reuniones, hasta la fecha el DTS – PDVSA no ha emitido ninguna respuesta.
4. El día martes 5 de junio del presente año, estaban haciendo mediciones en la carretera hacia la zona de Los Pinos para ampliar la carretera, sin el permiso concebido del Ministerio del Ambiente.
5. Dentro del proyecto estaba estipulado que no se permitiría el paso de autos particulares para que no haya impacto por contaminación atmosférica y sónica en la zona por el paso de vehículos. El día miércoles 6 de junio, en una reunión con algunos habitantes de la comunidad de El Valle, se “decidió” que se haría un estacionamiento en el distrito, por lo tanto se permitiría el paso de autos. Ahora bien, esa decisión fue hecha con sólo personas que apoyan el proyecto, basta saber si esas personas representan a sus comunidades, si sus decisiones están avalados por las comunidades que representan, si están autorizados a hacer ese tipo de decisiones.
6. Dentro del proyecto se tiene estimado ampliar la carretera Mérida-El Valle, para facilitar el paso de las maquinarias de construcción.
7. Si se remite a antecedentes de esa zona, se recordará el conflicto que hubo hace aproximadamente 12 años por el proyecto de construcción de la Urbanización Parque Valle Grande de la Constructora Grespan, que se pretendía construir cerca de esa zona, proyecto que se encontraba con diversos hechos turbios y poco confiables, y que gracias a la lucha de los habitantes de El Valle, sobre todo de la comunidad de El Playón, profesores universitarios, grupos ecologistas y otros, se detuvo dicho proyecto.
8. Remitiéndonos al informe de la Coordinadora Ecológica Arturo Eichler, que emitió el 25 de marzo de 1997, con respecto al caso de la Urbanización Parque Valle Grande, extraemos algunas cosas puntuales que nos parece muy importantes y que pueden ser contextualizados con el proyecto del DTS – PDVSA:
• “En razón de sus características físico-geográficas especiales y su fragilidad ecológica, cualquier plan, programa, proyecto, o actividad, aún contemplados dentro de los usos aceptados en la Subcuenca del Río Mucujún, deben estar precedidos por un estudio integral de valoración e impacto ambiental (subrayado nuestro). Es de hacer notar que hasta los momentos el DTS – PDVSA no ha mostrado ante los organismos competentes ni ante la comunidad, ningún tipo de informe de impacto ambiental.
• “(…) cualquier actividad dentro de la Subcuenca del Río Mucujún que implique: modificaciones geomorfológicas, movimientos considerables de tierra, aperturas de nuevas carreteras, eliminación o destrucción de vegetación natural protectora, extracción y uso de volúmenes de agua por encima de la capacidad hidrológica de la Subcuenca, incremento en el grado de contaminación de los suelos, es incompatible con la vocación protectora del suelo, agua y vegetación que caracteriza la ecología de la Subcuenca y amenazaría la calidad y cantidad de las aguas del Río Mucujún.
• “El reglamento de Uso vigente en la Subcuenca del Río Mucujún establece en su artículo 53: “No se permitirá el establecimiento de nuevos desarrollos urbanísticos, excepto aquellos permisados antes de la promulgación del presente Reglamento a objeto de mantener el carácter rural de la cuenca”.
• Ya para la época (1997) este informe advertía que la vialidad Mérida - El Valle estaba colapsada por el gran flujo vehicular de la zona. “El microclima puede verse negativamente afectado por la incidencia de dióxido de carbono por la combustión de automotores (…).”
• “La desaparición de la cobertura vegetal (de esta zona) implicará necesariamente cambios en el microclima, escurrimientos superficiales negativos, aceleramientos de procesos de erosión superficial que llegarán a la Quebrada La Cuesta, amén de la transformación del paisaje natural a paisaje urbano (…). Este desarrollo urbanístico puede ocasionar por las obras de drenaje la desecación del suelo, un progresivo deterioro y retroceso del bosque húmedo nublado.
• Dentro del proyecto del DTS – PDVSA se establece una planta de tratamiento, pero en otro informe afirma que: “Ninguna planta de tratamiento es capaz de neutralizar el efecto de los detergentes no biodegradables (…). Éstos son venenos casi tan letales como los insecticidas y más peligrosos, pues siempre terminan en los cursos de agua”.

Éstas son sólo algunos de los aspectos que nos hace dudar sobremanera que la construcción del DTS – PDVSA sea viable en esta zona de El Valle. Si no estamos atentos a este caso, es posible que este proyecto se lleve a cabo y nos afecte profundamente y El Valle, que es lo único que no se ha visto afectado por la vorágine del progreso, se convierta en otro sector más de Mérida colapsado por el calor, los embotellamientos de tráfico y la contaminación.


El río Mucujun reclama continuidad en las políticas de protección ambiental[volver]
Carla Silvana Cárdenas, Frontera - Mérida, febrero 2005
http://www.premioreportaje.org/
article.sub?c=Venezuela&cRef=Venezuela&docId=13514&year=2005
Consultado el 23 de julio de 2006, 6pm

Teniendo como referencia el río Mucujún cuya subcuenca fue decretada zona protectora el 14 de agosto de 1985, se presentan algunos de los factores que han incidido en su deterioro y las sugerencias de quienes durante más de 30 años, se han dedicado a evaluar las alteraciones al equilibrio ecológico teniendo como centro de atención la “fuente de abastecimiento hídrico más segura para la ciudad de Mérida”

El saneamiento del cauce sigue siendo a criterio de los ambientalistas e investigadores consultados, fundamental para evitar que el impacto negativo de distintos factores continúe agudizándose en el afluente del río Chama.

Uno de ellos propone que sea reforestado el río Mucujún en ambos lados de sus márgenes, en el marco de una política de protección ambiental, para prevenir que distintos factores continúen menoscabando su capacidad de sustentación “ya sobrepasada para 1987″

Durante décadas, numerosos países -entre estos Suiza, Alemania y Holanda- se han preocupado por sanear las cuencas y micro cuencas hidrográficas con el propósito de revertir el impacto negativo que la contaminación de éstas trae para el medio ambiente.

Si bien en Venezuela se han hecho varios intentos para tratar de evitar daños irreparables a algunos cauces, la falta de seguimiento y control permanente en materia ambiental, es para algunos estudiosos, uno de los factores que más incide en que las fuentes principales de suministro de agua de distintos poblados estén siendo atiborradas de “elementos altamente tóxicos para las personas”.

A propósito de este tema, tres ambientalistas “colocaron la lupa” sobre las condiciones de la cuenca del río Mucujún, cuya naciente se encuentra cerca del Páramo de Agua Blanca a unos 4 mil 300 msnm (metros sobre el nivel del mar), y desemboca en el río Chama a unos mil 800 msnm, en pleno casco de la ciudad de Mérida; cauce considerado como la principal fuente de abastecimiento hídrico de la población de la capital del estado Mérida, entidad del occidente venezolano.

Diagnóstico

El director de la Fundación La Era Agrícola, Alfredo Lascoutx; el ex director del anterior Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conicit) y actual director de Microscopía Electrónica, Ernesto Palacios Prü; y el botánico y ambientalista Jaime Alfonso Bautista, hablaron de los factores que han contribuido a la contaminación del río Mucujún, cuya subcuenca es zona protectora según Decreto Número 773, de fecha 14 de agosto de 1985, publicado en Gaceta Oficial Número 33.285 de la para entonces República de Venezuela.

Falta de vigilancia

A criterio de Alfredo Lascoutx, para que el calificativo asignado a la cuenca del Mucujún tenga fundamentos respetables, se requiere dar continuidad a las políticas de protección ambiental ejecutadas en la nación venezolana.

Insiste en que aunque el país ha suscrito la Agenda 21 ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como muestra del interés en preservar el medio ambiente, se necesita vigilar de manera permanente que se cumplan las normativas vinculadas con el mantenimiento y rescate de los recursos naturales para que la “fuente de abastecimiento hídrico más segura para la ciudad de Mérida”, sea tal.

“En el estado Mérida hay varias Áreas Bajo Régimen de Administración Especial como son el Parque Nacional Sierra Nevada, el Parque Nacional Sierra de La Culata, y las zonas protectoras que por lo general circundan los parques y que fungen como colchón entre esos parques y otros espacios”, acotó.

Aunque la zona protectora del Río Mucujún es una de estas áreas y tiene su reglamento de uso -recalcó Lascoutx-, hoy vemos con asombro cómo esa zona protectora donde nace el agua que bebe más de medio millón de merideños está siendo cada vez más deteriorada por la falta de autoridad.

Proliferación de construcciones

“Esta falta de autoridad se nota en la existencia de algunos desarrollos turísticos, en los desarrollos agrícolas no sustentables y en la expansión urbanística que de alguna manera ocupa el espacio de la cuenca y deteriora y destruye los bosques que la circundan”, prosiguió Lascoutx.

A propósito del particular, destacó: “aunque nosotros pensamos que la prevención es muy importante para que la (sub) cuenca y cualquier otra Abrae sea preservada, se está haciendo muy poco para prevenir su colapso como entidad geográfica productora de agua en la que antes descansaba el equilibrio ambiental de la zona porque con el tiempo ha decaído la supervisión en sus alrededores y por ende se ha ido perdiendo el cumplimiento de su reglamento de uso”.

Según el director de Microscopía Electrónica, Ernesto Palacios Prü, a la proliferación de construcciones de todo tipo en los alrededores de la cuenca del Mucujún, se aúna otro factor que genera contaminación en la mencionada zona protectora.

“En algunos centros poblados próximos al Mucujún hay pozos sépticos que ya están completamente saturados en su capacidad de almacenamiento. Esto lo puedo asegurar porque llevo 30 años como investigador dedicado a esa zona protectora. Estos pozos sépticos rebosan cada vez que las aguas subterráneas entran en esos depósitos y dado que muchas de esas zonas están cerca de quebradas, lo que cae a las laderas escurre hacia el río Mucujún”, advirtió.
Aunque Aguas de Mérida -dijo Palacios Prü- destina buena parte de su presupuesto en potabilizar el vital líquido, el esfuerzo de esta empresa resulta insuficiente porque se necesitan más estructuras para que la cantidad de sedimentos y material tóxico sea filtrada con mayor efectividad.

Plantas de tratamiento fuera de servicio

Resaltó Palacios Prü que para frenar el impacto ambiental en el Mucujún, “se necesita instalar en cada poblado adyacente al cauce, una planta de tratamiento para ‘limpiar’ el agua del río Mucujún y reforzar la labor de Aguas de Mérida porque además de las aguas negras, al río Mucujún también van a dar algunos agroquímicos”.

En el río Mucujún -añadió refiriéndose al equipo de investigadores de Microscopía Electrónica- hemos detectado piridina que es la descomposición del gramonzón que se utiliza en actividades agrícolas que si bien no se dan todo el año sí son impulsadas en algunas temporadas.

“A la piridina se suma la atrazina, que se usa en las zonas de mayor densidad agrícola como Bailadores y Pueblo Llano. La atrazina genera disrupción hormonal. También hemos detectado productos que pueden incidir en que ocurran alteraciones en el sistema neurotransmisor de las personas, agroquímicos que se están utilizando en las laderas de la margen izquierda de las zonas altas de la cuenca del río Mucujún para sembradíos de algunas hortalizas”, subrayó.

Recalcó que por estas razones, es necesario que la agricultura sea modernizada y “que las plantas de tratamiento que han sido instaladas en algunos lugares turísticos reciban mantenimiento y empiecen a funcionar”.

La deforestación

Por otra parte, el botánico y ambientalista Jaime Alfonso Bautista, manifestó que uno de los factores que más incide en la contaminación del Mucujún es la deforestación en la zona, “porque muchas plantas autóctonas han sido erradicadas a lo largo del tiempo”.

Acotó que para evitar que la cuenca del Mucujún siga siendo afectada, es necesario reforestar las márgenes del río y la vía turística del Valle.

En ese sentido Bautista, indicó: “Hay que rescatar la capa vegetal en muchas áreas que han resultado perjudicadas por diversas actividades que han generado erosión. Esta reforestación debería hacerse solamente con la orientación de botánicos y otros expertos en materia ambiental”.

Indicó además que para revertir el impacto ambiental que se ha incrementado en el referido río, “se deben colocar otros pozos sépticos con doble tanque y hay que instalar colectores de aguas negras a orillas de la carretera para que éstas vayan a dar a plantas de tratamiento colocadas en cada poblado”.

Plantas autoctonas

“La reforestación del Mucujún es vital porque el agua se va a purificar. La reforestación va a ayudar a que aumente el cauce y al mismo tiempo va a impedir que el río se desboque. Con la reforestación El Valle va a recuperar la belleza que siempre caracterizó esa zona”, dijo el botánico y ambientalista Jaime Alfonso Bautista, refiriéndose a una de las maneras de prevenir que la contaminación ambiental siga afectando la cuenca del río Mucujún.

Reiteró que la reforestación debe hacerse con plantas autóctonas, en las márgenes del río y en la vía turística de El Valle. A continuación se mencionan algunas de esas plantas, de acuerdo a las especificaciones suministradas por Bautista, quien durante 53 años se ha dedicado al estudio de las distintas especies de flora.

Denominación común / Nomenclatura científica

* Bambú / Bambusa vulgaris Schard; Poaceæ o Graminaceæ
* Mora / Rubus floribundus H.B.K.; Rosaceæ
* Mora Reina / Duranta mutusii, Verbenaceæ
* Garbancillo / Duranta repens


Informe Fac. Cs. Forestales y Ambientales sobre construcción PDVSA en El Valle[volver]
http://viceacademico.ula.ve/
modules.php?op=modload&name=News&file=
article&sid=800&mode=thread&order=0&thold=0
Consultado el 23 de julio de 2006, 6pm

A continuación presentamos el Informe y pronunciamiento de la Comisión Ad Hoc designada por el Consejo de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales con respecto al posible proyecto de construcción de las instalaciones del Distrito Tecnológico Social AIT-PDVSA en la zona militar de El Valle.
Este documento presentado en el Consejo Universitario el 16 del presente mes fue remitido a la comisión designada por ese máximo organismo para su consideración.

Ante el derecho de palabra solicitado, por escrito, por los integrantes del Consejo Comunal Los Pinos del Valle, al Consejo de Facultad de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales, concedido el día 08 de Junio de 2007, en el cual expusieron la preocupación que sentían por el posible desarrollo de infraestructura con fines científicos por parte del Distrito Tecnológico Social AIT-PDVSA en terrenos de la Zona Militar El Valle, dentro de la zona protectora del río Mucujún este Consejo de Facultad acordó designar una comisión ad-hoc integrada por los profesores, Elías Méndez Vergara, José Lozada, Gustavo Ramírez, Yajaira Ovalles, José León, Yolanda Molína, Silania Saavedra para emitir opinión al respecto.

En fecha 30 de Junio, los miembros de esta comisión profesores Elías Méndez Vergara, José León, José Lozada y Raúl Vidal, en sustitución de la profesora Yolanda Molina, se trasladaron al sitio donde está previsto tal desarrollo de infraestructura, se recorrió el área y se sostuvo reunión de trabajo con miembros del Consejo Comunal que solicitó el derecho de palabra.

I) EXPOSICIÓN DE MOTIVOS:

Mérida está considerada en el país como estado productor de agua. Constitucionalmente, “todas las aguas son del dominio público de la Nación, insustituibles para la vida y el desarrollo. La ley establecerá las disposiciones necesarias a fin de garantizar su protección, aprovechamiento y recuperación, respetando las fases del ciclo hidrológico y los criterios de ordenación del territorio” (Art. 304), correspondiéndole al Estado administrar, en nuestro nombre, este bien jurídico ambiental para, en conjunto con la sociedad, garantizar su uso para la generación actual y su disponibilidad para las generaciones futuras.
Adicionalmente, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela establece la sustentabilidad del desarrollo como eje primordial y reconoce la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y los Recursos Naturales como su fundamento.
Desde siempre la quebrada La Cuesta, nacida en el páramo de Los Leones y transeúnte permanente y constante de la zona boscosa más resaltante del Valle, ha sido la fuente de suministro de agua para consumo por parte de los habitantes de la ciudad de Mérida, a través del dique toma construido para tal fin a los 2150 msnm., con un dique toma aguas abajo en la misma quebrada para surtir de agua a la comunidad de El Playón, y una derivación para proporcionar agua potable al centro poblado Los Pinos del Valle. La década de 1950 trajo un incremento de población con la consecuente demanda de viviendas, intentando desarrollar el área El Valle desde el punto de vista urbanístico, incluidas actividades recreacionales y comerciales. El estado y la sociedad se opusieron a estas pretensiones en esa época y han seguido oponiéndose a tales actividades en el devenir del tiempo, con mayor o menor éxito. Para el año 1982 un intento para hacer un desarrollo urbanístico-militar por parte del Ministerio de la Defensa, suspendido después de su inicio, activó en las comunidades aledañas a la zona militar su vocación conservacionista y protectora de los recursos naturales, motivando en el año 1984 la publicación oficial de un decreto por parte de la gobernación del estado Mérida con el fin esencial de proteger el agua de la cuenca. Esto trajo como consecuencia que para el año 1986 se promulgara en Gaceta Oficial el Decreto Presidencial 1264 que contiene el Reglamento de la Zona Protectora de la subcuenca del río Mucujún, texto legal que ha servido de muro de contención a las pretensiones privadas y públicas de afectar al ambiente y los recursos naturales en el sector desde la fecha de su publicación, con el apoyo y participación decidida de las comunidades en momentos circunstanciales de crisis, cuando se sintieron particularmente afectadas en forma negativa por las actividades a desarrollarse. La memoria histórica registra múltiples hechos que aun reconocen los lugareños y el pueblo de Mérida

II) LOS HECHOS:

1- Es noticia pública la pretensión por parte del Distrito Tecnológico Social AIT-PDVSA, de realizar un urbanismo con fines científicos en el sitio de la zona militar de El Valle, a la altura del sector Los Pinos.
2- El espacio a ser afectado por el urbanismo con fines científicos de acuerdo a lo señalado por AIT-PDVSA, esta ubicado dentro de un área bajo régimen de administración especial, (ABRAE), decretada por el ejecutivo nacional.
3.- Esta ABRAE, denominada Zona Protectora de la Subcuenca del río Mucujún, está regida por un Reglamento promulgado en la Gaceta Oficial Ext. Nº 3922 de fecha 13/10/1986, cuyo objetivo central es regular el desarrollo socioeconómico del área de manera compatible con la preservación de la calidad ambiental y con énfasis en la protección del agua producida en la zona, por ser esta subcuenca la principal fuente abastecedora de agua potable para las comunidades de El Valle y la población del Área Metropolitana de Mérida.
4- La administración de esta ABRAE es responsabilidad del MINPPA, con apoyo de una comisión asesora, inexistente en la práctica por cuanto nunca ha sido conformada.
5- Desde 1982 existe un desarrollo urbanístico incluso con fines residencial-militar, que incluye terraceo terreno e instalación de infraestructura de servicios (electricidad, tanques de agua, colectores de aguas servidas, validad y telefonía). Este desarrollo afectó un área aproximada de 6 ha., a escasos 30 metros del cauce de la quebrada la Sucia, sector Los Pinos, sin haber sido concluido por la oposición de las comunidades aledañas. Está área es la seleccionada por IAT-PDVSA, para construir una planta física de 15 mil m2, de acuerdo a lo publicitado por esta empresa.
6- AIT-PDVSA en su campaña de sumar adeptos de comunidades locales, difunde un video en el cual reconoce que la subcuenca del río Mucujún es una Zona Protegida en función del agua, sometida a procesos de degradación y contaminación, para resaltar luego diversas necesidades que tienen las comunidades, básicamente de servicios, indicando que su solución amerita acuerdos intergubernamentales que se facilitarán con su presencia. Expone un boceto de la obra física y el área a ser intervenida.
7- La Universidad de los Andes, a través del Parque Tecnológico ha ofrecido opciones de ubicación a AIT-PDVSA para la localización y desarrollo del proyecto en Mérida, lo cual será una garantía para el proyecto, al tiempo de favorecer la conservación ambiental y la preservación de la calidad y cantidad del agua de la subcuenca del río Mucujún.
8- Estudios realizados por CADAFE (1979), CIDIAT (1985), MARNR (1985) y (1992), ULA (1994), 2000, 2002, GRIMALDO (1978), Hernández (1988), Molina (1988), Silva (1988), Pérez (1994), entre otros, caracterizan la subcuenca del río Mucujún y algunos de sus afluentes, exponen los diversos problemas que la afectan, enfatizan sobre su condición por ser fuente de abastecimiento de agua en un 80 % para la población del Área Metropolitana de Mérida, insisten en el incremento sostenido de la demanda y consumo de agua por usos consecutivos diversos y el crecimiento de la población, lo cual compromete las disponibilidades en fuentes particularmente en épocas de estiaje y focalizan los conflictos por competencias que se vienen generando por procesos de ocupación y por el desarrollo de actividades inconvenientes para su preservación.

III) EL DERECHO:

1- La Constitución Nacional en su Artículo 128 establece que el estado tiene como obligación desarrollar una política de ordenación territorial atendiendo a las realidades ecológicas…, poblacionales…, geográficas, de acuerdo con las premisas de desarrollo sustentable.
En un reconocimiento a una concepción de desarrollo que se compromete con la gente y su calidad de vida, con el entorno vital, su calidad ambiental y la continuidad del potencial natural.
2- El reglamento de zona protectora de la subcuenca del río Mucujún en su artículo 2 establece como objetivo primordial regular el desarrollo socioeconómico a fin de hacerlo compatible con la preservación de su calidad ambiental, garantizando el establecimiento de agua a la población asentada en la subcuenca y a la población de la ciudad de Mérida.
3- El artículo 6 establece que la comisión interinstitucional a crear, debe elaborar un programa de acción anual donde se indiquen las actividades científicas para el manejo de los recursos naturales, la evolución y control de la cantidad, calidad y distribución de las aguas…, la construcción y mantenimiento de obras de infraestructura, entre otros. Ello coloca la investigación científica al servicio del conocimiento y manejo de los recursos naturales disponibles en la subcuenca.
4- El artículo 14 señala que los usos y actividades permitidas en la unidad I (parte del área del supuesto proyecto AIT-PDVSA) incluye la investigación científica, la cual debe ser concordante con el artículo 6 comentado ut supra. Cualquier acción, actividad y actuación que contravenga la norma, afecta de manera sensible e irreversible los usos establecidos en el Reglamento y generan impactos sobre el agua, su calidad, disponibilidad y distribución, violan el Reglamento y afectan el desarrollo futuro del área metropolitana de Mérida. El Reglamento apuesta por la protección, defensa y mejoramiento del ambiente y no por supuestas intervenciones para luego proteger. Reconoce además la participación de las comunidades como expresión de solidaridad y compromiso con su entorno vital y al agua como fuente de vida.
5- El artículo 56 establece la posibilidad de instalar servicios tales como centros culturales y científicas asociados al uso residencial rural. Tales servicios deben ser solo de tipo comunal complementario. Cualquier edificación o urbanismo con características diferentes a las contempladas en el Reglamento implicarían una violación a la norma e introducirían modificaciones irreversibles a los usos asignados y al medio ambiente del lugar.

IV) LA PROPUESTA:

El aumento de la población, de actividades económicas de obras de infraestructuras, junto con las necesidades de satisfacer la recreación y el disfrute de un ambiente sano, seguro y confortable para los ciudadanos del Área Metropolitana de Mérida en general y de la subcuenca del río Mucujún en particular, descansa en grado máximo sobre el suministro y la calidad del agua disponible en esta vital fuente. En consecuencia se propone.
a) Negada toda intervención que afecte la continuidad del potencial natural, en cuanto al recurso agua de la subcuenca del rió Mucujún, por ser este el seguro de vida del desarrollo del área metropolitana de Mérida.
b) Hacer respetar en todas sus partes el reglamento de la zona protectora de la subcuenca del río Mucujún, de manera de impedir su violentación por acciones y actividades no compatibles a los usos y zonificación allí establecidos, como sería el caso del posible proyecto AIT-PDVSA.
c) Solicitar al MINPPA, junto con las instituciones que conforman la comisión interinstitucional y los consejos comunales, la revisión y del Reglamento de la Zona Protectora a fin de adecuarlo a los fundamentos y motivación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto de leyes que le otorgan la primicia a la calidad de vida de la población y la preservación del agua como elemento vital.
d) Requerir a la gobernación del estado Mérida y a la alcaldía del municipio Libertador los recursos y providencias para iniciar de inmediato la formulación de un plan de ordenamiento especial de la subcuenca del río Mucujún, en acuerdos estratégicos entre las instituciones del poder público, la Universidad de los Andes y los consejos comunales.
e) Reiterar a AIT-PDVSA la disposición del Parque Tecnológico – Mérida para ofrecer oportunidades ciertas a fin de permitir su ubicación en la ciudad de Mérida, con lo cual se apuesta al beneficio de todos.
f) Reiterar ante los organismos del estado Venezolano y en particular del gobierno Nacional, regional y local, los requerimientos de las comunidades asentadas en la subcuenca del río Mucujún, que demandan satisfacer sus necesidades de servicios básicos y de oportunidades de empleo.

En Mérida, a los 12 días del mes de julio de 2007.

Prof. Elías Méndez Vergara
Prof. José León
Prof. José Lozada
Prof. Raúl Vidal
Prof. Yajaira Ovalles
Prof. Gustavo Ramírez
Prof. Silania Saavedra
Prof. Yolanda Molina

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