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El colectivo Tatuy desea dejar expresada publicamente su posición ante los impactos ambientales negativos generados por la obra para la construccion del sistema de transporte masivo para Mérida “El Trolebus”. Esta obra es ejecutada por el Instituto Autonomo Trolmérida, el cual es una dependencia de la Gobernación del Estado Mérida y el Ministerio de Infraestructura. Para mas informacion acerca de estos entes gubernamentales visite las siguientes direcciones:
http://www.merida.gob.ve, http://www.minfra.gob.ve, http://www.trolmerida.org

Para tal fin presentamos 3 articulos relacionados con el tema de los impactos ambientales del trolebús:

Descargar articulos en version Pdf y Word

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1 Ni un árbol menos.
Mayo de 2006

tala en av andres bello

El desarrollo sostenible, se refiere al avance económico y social que permite hacer frente a las necesidades del presente sin poner en peligro la capacidad de futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Hay dos conceptos fundamentales en lo que se refiere al uso y gestión sostenibles de los recursos naturales del planeta. En primer lugar, deben satisfacerse las necesidades básicas de la humanidad, aire, agua, comida, ropa, hábitat y transporte. En segundo lugar, los límites para el desarrollo no son absolutos, sino que vienen impuestos por el nivel tecnológico y de organización social, su impacto sobre los recursos del medio ambiente y la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de la actividad humana.

Como toda acción humana y más aun en la construcción de obras de envergadura, como el Trolebús, se supone la generación efectos sociales, económicos, tecnológicos, culturales y ecológicos, estos efectos también son conocidos como impacto ambiental.

Existe un proceso formal empleado para predecir las consecuencias ambientales de una propuesta o decisión legislativa, la implantación de políticas y programas o la puesta en marcha de proyectos de desarrollo, conocido como Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). El estudio en sí, consistente en meticulosas investigaciones para predecir y/o evaluar el impacto, y la propuesta de medidas preventivas, protectoras y correctoras necesarias para eliminar o disminuir los efectos de la actividad en cuestión.

En el caso local de Mérida, en este momento se desarrollan dos grandes obras que están generando gran impacto sobre el ambiente merideño, Andes 2005 y Trolebús. La primera “Andes 20005” creara espacios adecuados y especializados para la practica de actividades deportivas, muy necesarias para el desarrollo social y físico de la población emeritense. La segunda el “Trolebús” promete la creación de un sistema de transporte que permitirá la movilización masiva de personas a través de la ciudad de Mérida y sus alrededores, así buscara reducir la utilización de vehículos particulares lo cual permitirá tener un trafico mas fluido y un aire menos contaminado.

Desde el Colectivo Tatuy, estamos conscientes de los impactos positivos y negativos que generaran y están generando esas importantes obras y sin ninguna intención de oposición política, elevamos nuestro grito de protesta en contra de los efectos ecológicos negativos.

Las áreas verdes urbanas, son los espacios reservados para mantener especies vegetales y animales adecuadas, dentro de las ciudades, estos espacios ofrecen entre otros beneficios: la emisión de oxigeno, la absorción del dióxido de carbono, la absorción del ruido, el embellecimiento paisajístico y visual, el esparcimiento, el disfrute y la recreación publica. Sin estos espacios nuestras ciudades serian simples e inhumanos cajones de concreto.

En los últimos días hemos vivido en carne propia la destrucción y reducción de las áreas verdes urbanas de la ciudades de Mérida y Ejido, como consecuencia de la obras del Trolebús, las cuales han acabado con aproximadamente con unos 250 árboles a lo largo de la avenida Andrés Bello y otras vías principales, que mas allá de las 250 unidades vegetales, implican menos oxigeno, mas dióxido de carbono, mas ruido y menos paisaje, sencillamente la acción en si implica un crimen hacia la naturaleza, pero mas allá de nuestra apreciación sensible e individual, podemos mencionar que la carencia de permisologías es una violación clara y evidente a la legislaciones ambientales creadas por el mismo Gobierno que financia y promueve las obras. Desde el inicio del proyecto del Trolebús, el asunto relacionado Estudio de Impacto Ambiental siempre ha sido un tema oculto y evadido por las autoridades del Trolmerida, ya que nunca ha sido presentado, a pesar de la insistencia de la sociedad y del movimiento ecológico merideño. Aun así suponemos que debe existir algún documento donde se contemplan las medidas correctoras para disminuir los efectos negativos de la actividad en cuestión.

Entonces sirva nuestra protesta para exigir, la sanción a los violadores de las leyes ambientales, la publicación y aplicación efectiva de las medidas correctivas.

¿Misión Bucare?

Seguramente muchos están pensando, al igual que nosotros, que la Misión Bucare algo tiene que ver con todo esto, nosotros suponemos que si. Desde la segunda quincena del mes de Septiembre y a propósito de la “semana de la movilidad sustentable” comenzó a escucharse en la opinión publica el asunto de la Misión Bucare y como entusiastas ecologistas nos animamos en apoyar y participar en las actividades en pro de plantar 1 millón de árboles, pero una vez que nos dirigimos a las instalaciones de la gobernación a solicitar información y a ofrecer nuestro apoyo, la decepción se convirtió en nuestro sentimiento predominante, ya que ningún funcionario oficial tenia información sobre la mencionada misión, el único dato preciso que logramos recibir, fue que en la Alcaldía de Ejido “sabían algo”, y así fue como nos dirigimos a esta institución del gobierno municipal de Campo Elías, allí tampoco la información fue muy precisa, ningún dato exacto sobre la oficina y los funcionarios coordinadores, tampoco sobre el cronograma de plantación y monitoreo del crecimiento del millón de árboles, y aun menos información de los recursos dispuestos para tan ardua tarea.

Días después enterarnos, informalmente, sobre una plantación relacionada con la Misión Bucare, entonces suponiendo que la jornada seria trabajo de campo, armamos el morral de trabajo, los termos de agua, las botas de montaña y nos dirigimos al sitio de la convocatoria, pero luego de pasar 3 horas de espera (8 a 11 a.m.) la actividad no arrancaba por que el ciudadano Gobernador no llegaba al sitio y fue cuando nos dimos cuanta que no estábamos allí para plantar árboles, sino para servir de relleno en un show político, entonces nos retiramos.

Todo lo vivido nos hace dudar acerca de la seriedad de la Misión Bucare, por lo cual le solicitamos a las autoridades de la gobernación, información veraz y detallada acerca de tan importante misión. Así mismo reiteramos nuestro apoyo al objetivo de plantar 1 millón de árboles para Mérida.

Plegaria final.

Solicitamos y exigimos, la aplicación de las leyes ambientales, las sanciones a los infractores, la realización de las respectivas evaluaciones de impacto ambiental, estimación numérica (cantidades) de unidades vegetales y áreas verdes afectadas, las medidas de compensación de daños (planes de reforestación y paisajismo), la plantación de ocho árboles por cada uno eliminado, la elección de especies arbóreas idoneas, el mantenimiento de las nuevas plantas hasta que alcancen su crecimiento independiente, la ubicación en zonas correctas e idóneas, inversiones y contrataciones para la ejecución de las medidas de compensación, cronograma de ejecución de las obras de recuperación ambiental (fechas, lugares, duración, seguimiento, monitoreo, garantía) y finalmente el cumplimiento del objetivo del millón de árboles de la Misión Bucare.

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2 Desde Pozo Hondo hasta la Hechicera.
El “Talabus” eliminara 800 árboles.
Mayo de 2006

Si calculamos la cantidad de árboles talados hasta hoy, desde Pozo Hondo hasta la entrada del Carrizal y le sumamos los árboles que serán eliminados desde el Carrizal hasta La Hechicera, lugar donde termina la Línea 1, tomando en cuenta que el criterio para la eliminación es de 7,5 metros desde el borde lateral de la calzada hacia adentro, podemos afirmar que al finalizar la construcción de su primera fase de 18,2 km, el Trolebús abra eliminado 800 árboles de la Mérida preciosa. Esto sin sumarle los que seguramente serán eliminados en la segunda línea de 12 km., que ira desde La Parroquia pasando por Las Américas hasta la Vuelta de Lola.

Si bien esta acción viola el articulo 43 de la Ley Penal del Ambiente…

“Degradación de suelos, topografía y paisaje. El que degrade suelos clasificados como de primera clase para la producción de alimentos, y la cobertura vegetal, en contravención a los planes de ordenación del territorio y a las normas que rigen la materia, será sancionado con prisión de uno (1) a tres (3) años y multa de mil (1.000) a tres mil (3.000) días de salario mínimo. En la misma pena prevista en este Artículo incurrirá el que provoque la degradación o alteración nociva o deterioro de los suelos o su cobertura vegetal; la topografía o el paisaje por actividades mineras, industriales, tecnológicas, forestales, urbanísticas o de cualquier tipo, en contravención de los planes de ordenación del territorio y de las normas técnicas que rigen la materia. Si el daño fuere gravísimo, la pena será aumentada al doble.”

Seguramente la violación anterior queda excusada con el artículo 21, Ley Orgánica del Ambiente….

“Las actividades susceptibles de degradar el ambiente en forma no irreparable y que se consideren necesarias por cuanto reporten beneficios económicos o sociales evidentes, sólo podrán ser autorizados si se establecen garantías, procedimientos y normas para su corrección. En el acto de autorización se establecerán las condiciones, limitaciones y restricciones que sean pertinentes.”

No cabe duda que la idea del transporte masivo planteado para la ciudad de Mérida es oportuna. Al respecto y para comprender su importancia en términos de emisiones contaminantes, un individuo circulando con su vehículo de gasolina o diesel puede generar en emisiones entre 170g CO2/km a 150 g CO2/km de recorrido. Mientras que si se movilizara por transporte masivo como el tren (electricidad) o autobuses diesel (combustible) generaría respectivamente 30 g CO2/km y 60 g CO2/km. En el caso del tren, la disminución de la contaminación tiene un factor de reducción de hasta 5 veces, respecto a los vehículos de combustión interna.

Es en el punto relacionado con las garantías, procedimientos y normas para su corrección de los daños ambientales que ocasiona la obra, como lo señala el articulo 21 de la Ley Orgánica del Ambiente, donde las cosas no están muy claras.

Desde noviembre de 2005 el Colectivo Ecologista Tatuy, a realizado dos solicitudes formales de información especifica sobre las medidas correctivas del daño (planes de paisajismo y de reforestación), a las autoridades del Trolmérida. Transcurridos 6 meses de la primera solicitud aun no han emitido respuestas concretas, solo han enviado mensajes indirectos a través de los medios de comunicación con la promesa de que por cada 1 eliminado plantaran 10, es decir 8 mil, pero todos nos preguntamos donde, cuando y como lo harán. Otras respuesta indirectas que surgieron a raíz de las protestas realizadas por los ecologistas merideños, fueron la Misión Bucare y Los Forjadores de Ambiente, respuestas igualmente escuetas y difusas, que no responden a las 3 preguntas básicas: donde, cuando y como sembraran los 8 mil árboles que nos deberán a todos los habitantes de Mérida al concluir las obras de la línea 1. Pareciera ser entonces que las autoridades del Trole tienen mayor capacidad para la generación de mensajes publicitarios que para la elaboración de documentos legales y técnicos sobre reforestación y paisajismo.

Los merideños no creemos en falsos mensajes publicitarios, las informaciones y las acciones que exigimos son muy específicas:
1 Informe de impacto ambiental o evaluación ambiental específica.
2 Estimación numérica de unidades vegetales y áreas verdes afectadas.
3 Medidas de compensación de daños (planes de reforestación y paisajismo).
4 Inversiones y contrataciones para la ejecución de las medidas de de compensación.
5 Cronograma de ejecución de las obras de recuperación ambiental (fechas, lugares, duración, seguimiento, monitoreo, garantía)

En estos momentos la tala para la ampliación de las vías, se esta realizando por la Avenida Andrés Bello, aproximadamente entre la Urbanización El Carrizal y El Museo de Ciencias, lo cual nos indica que ya han sido talados unos 200 especimenes vegetales, es decir que según la promesa de 1 x 10, ya deberíamos tener en plena ejecución la replantación de 2000 especies arbóreas, es decir la obra relacionada con la recuperación ambiental o reforestación, que obviamente no será realizada en pleno tramo del trole ya que si están siendo eliminadas estas plantas es por que precisamente no hay lugar para ellas dentro del trayecto.

Entonces como no observamos un tratamiento serio para la ejecución de obras de correctivos ambientales, invitamos a todos los merideños interesados en la defensa del ambiente a reunirnos este lunes 29 de Mayo, luego del día del Árbol, a concretar acciones legales, para luego el jueves 1 de junio, día del Ambiente, movilizarnos hasta los patios y talleres del Trolebús, ubicados en Pozo Hondo, para solicitar la paralización de las talas, hasta tanto se de garantía formal y escrita del cumplimiento del articulo 21 de la Ley Orgánica del Ambiente.

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3 El Engaño Ambiental del Trolebús
Jorge A. Carrero M, Profesor universitario, carmarc@cantv.net
Revista La Era Ecológica # 2, Noviembre 2002

En el caso del trolebús merideño se hace muy difícil separar el aspecto político del meramente ambiental, por cuanto ambos han sido protagonistas y lucen responsables de la polémica que este sistema de transporte masivo ha incentivado entre los merideños.

La idea original de la implantación de un sistema colectivo viene desde los instantes mismos en que la ciudad de Caracas debatía acerca del metro por los años setenta y de hecho, reposan en los archivos oficiales una serie de estudios y documentos que así lo atestiguan.

Quien conoce nuestra ciudad la describe de forma alargada y angosta con el clásico patrón español de tablero de ajedrez en su parte colonial. Los sistemas montañosos de Sierra Nevada y Sierra de La Culata constituyen las principales barreras a su crecimiento en los lados más alargados hacia el NW y SE respectivamente, de allí que los nuevos urbanismos espontáneos o planificados se han estado emplazando hacia los corredores SW y NE que la actividad geológica y geomorfológica les han permitido, coincidiendo con las áreas de expansión hacia Ejido-Lagunillas y Tabay. Tal situación ha impreso un determinismo geográfico muy acentuado y restrictivo al crecimiento, incluyendo el diseño de la red vial urbana e interurbana.

Estudios realizados por las autoridades municipales del transporte han determinado que la red vial actual tiene una capacidad operativa de 30 mil vehículos, sin embargo, actualmente circulan por calles y avenidas cerca de 70 mil, o sea, más del doble. El caso se agrava progresivamente si anotamos que mensualmente se incorporan al parque automotor entre 40 y 60 vehículos y el problema hace crisis, cuando entendemos la triste realidad del patrón restrictivo del medio físico que impide por completo el que se adelanten políticas agresivas de construcción de nuevas vías para ampliar la capacidad operativa. Este cuadro, nada alentador para las soluciones al transporte masivo, ha constituido y constituye, un aliciente para que la muy creadora mente de la ingeniería merideña aporte soluciones, nada fáciles por cierto, en medio de lo que podríamos llamar la revolución ambiental que invade todas las facultades de ingeniería de las universidades del planeta.

Lamentablemente los ingenieros merideños no han estado a la altura de los cambios en la forma de concebir una obra de ingeniería acorde con la armonía ambiental del entorno de la misma, tal como se adelantan en los países desarrollados y algunos latinoamericanos como nuestra vecina Colombia.

En la decisión final para determinar la ruta a seguir de la denominada línea uno, la política mal entendida impartió las directrices a seguir, dado que el gobernador de turno William Dávila Barrios, impuso como factor principal a tener en cuenta el que el sistema estuviera a la vista del gran público elector, de manera de asegurarse dividendos políticos a la hora de una reelección. Ingenieros de la Universidad de Los Andes afectos a su corriente política, adaptaron sus conocimientos de ingeniería de transporte a las exigencias del gobernador, resultando la tan controvertida línea uno, la cual se podía realizar en un tiempo muy corto para producir de inmediato frutos electorales y con bajos costos económicos, para encontrar a inmediato plazo fuentes de financiamiento, como de hecho ocurrió. Como comprenderá el lector, si bien participaron especialistas en materia de transporte, no fueron precisamente los elementos técnico-ambientales los que prevalecieron, dando al traste con el histórico momento de realizar la primera obra de ingeniería en Mérida que tomara en cuenta el entorno urbano-ambiental. único entre las capitales de estado en Venezuela.

Los errores partieron del hecho de que ninguno de los participantes en la escogencia de la ruta tiene experiencia en ese tipo de trabajo para medios de transporte conforme a los cánones modernos para la materia que incluyen los impactos ambientales, limitándose de esa manera, a considerar únicamente los parámetros referidos al transporte y costos, corrientes de estudio abandonadas y reemplazadas por los estudios integrales.

Existe una normativa que señala los pasos a seguir desde el punto de vista ambiental y los requisitos a cumplir en cada etapa del proceso permisatorio y de la obra que están plasmados en el Decreto vigente Nº 1257 y los mismos fueron totalmente saltados a la torera, ignorados o cumplidos parcialmente fuera del tiempo establecido por ese documento legal. A estas alturas de la construcción de la obra, no existe ni mucho menos fue aprobado el obligatorio estudio de impacto ambiental que debió ser presentado antes de iniciar cualquier movimiento de tierra, en consecuencia, se ignoran los detalles de los impactos a ser generados por la obra antes, durante y luego de entrar en funcionamiento.

La única forma de adelantar el sistema en Mérida sin afectar la ya colapsada red vial es el utilizar el denominado corredor del Río Albarregas, donde el ingenio ambiental sería puesto a prueba, dado que se trata de la afectación del único parque urbano de la ciudad con extensiones de bosque andino. La naturaleza no le brinda otras opciones al área metropolitana, o se condena al casco urbano a convertirse en un gigantesco estacionamiento sin ninguna solución al problema, o se emprende un ambicioso y pionero proyecto ambiental de ingeniería por el corredor de El Albarregas, algo para lo cual los merideños estamos preparados si hacemos equipo interdisciplinario y dejamos a un lado las anticuadas, obsoletas y destructivas responsabilidades de los ingenieros del transporte y economistas como únicos protagonistas.

Veamos algunos otros ejemplos para demostrar el engaño ambiental:

-La avenida Centenario de Ejido ya fue condenada a no ser ampliada nunca porque las franjas laterales previstas para ello fueron robadas por el trolebús, a pesar que ya hizo crisis en capacidad y esa ciudad no cuenta con un milímetro de terreno para mitigar el fuerte impacto negativo de graves consecuencias; de otro lado, los responsables del proyecto no ofrecen ninguna solución al problema que ellos mismos están creando con conocimiento de causa.

-El tramo en los alrededores de la denominada Cuesta del Ciego coincide con la llanura de explayamiento de sedimentos del río Albarregas, río que aguas arriba escurre sus aguas sobre un lecho de detritos sueltos que constituyen excelente materia prima para los desastres naturales de origen hídrico. El hecho es que se están construyendo muros que restringen peligrosamente la sección hidráulica del río, a los fines de crear artificialmente espacios para el trolebús. La experiencia ha demostrado que todo curso de agua que es domesticado en áreas de explayamiento de sedimentos vuelve a retomar esa dinámica causando desastres hasta con pérdidas de vidas humanas. Ese peligroso impacto, también creado con conocimiento de causa, no fue motivo de análisis para su mitigación. De haberse decidido por el corredor aledaño a la urbanización Campo Claro, no se hubiera atentado contra la dinámica fluvial del río, pero como ese sector está alejado del gran elector, se prefirieron los laterales de la avenida interurbana Mérida-Ejido porque es la entrada principal a la ciudad.

-Ese corredor inicial de Campo Claro hubiera permitido acercar el trolebús al sector de Los Curos, colectividad con prioridad número uno a ser atendida por el sistema, respondiendo así a una de las razones principalísimas de su construcción. Es así como la ruta principal no le da prioridad al sector de la ciudad con mayor densidad de población y con mayores necesidades del sistema de transporte, a cambio, le brinda servicio a las urbanizaciones de clase media y alta de los laterales de la vía interurbana donde al menos un miembro de la familia tiene vehículo propio. Ese corredor de Campo Claro hubiera permitido el acceder al corredor del Albarregas al que hice mención anteriormente.

-Todo el trazado afecta de una u otra manera la red vial existente, ya sea compartiendo canales con el parque automotor, incluyendo las horas pico, ya sea tomando para sí todos los canales en un sentido como ocurrirá en las cuadras finales de la avenida Don Tulio, o tomando sus laterales como sucede con la avenida Centenario. Está demostrado que un sistema de transporte masivo no saca de circulación más del 20% del parque automotor en irremediable aumento y el día de parada es efectivo inicialmente. Lo único razonable que nos ofrecen los responsables del proyecto es el poner en servicio rutas alimentadoras de busetas cambiando totalmente las actuales rutas.

-En los dos cruces de vías más problemáticos de la ciudad como lo son el empalme de la avenida Andrés Bello con el viaducto Sur y avenida 16 de septiembre y el empalme de la avenida Don Tulio con el viaducto del Centro de la ciudad, el trolebús circulará al mismo nivel que el resto de vehículos, con la circunstancia agravante de que se instalarán semáforos inteligentes que le darán prioridad al trolebús cada 15 minutos, sobre un parque automotor en circulación que se convertirá en estacionamiento gigante en horas pico.

-En su paso por la avenida 16 de septiembre se le están robando áreas verdes consideradas como de alta restricción para el libre carreteo de los aviones al aeropuerto local, dado que con la superficie disponible no se cumplen con las normas de seguridad aeronáutica. Aún así, el trolebús le quitará parte de ese insuficiente y peligroso espacio.

-El centro de la cuidad resulta ser el más neurálgico en cuanto a congestionamiento se refiere y como señalé anteriormente, no existen espacios para nuevas vías a donde desviar los vehículos y mitigar así los graves y no solucionables impactos que inexorablemente se van a presentar. ¿Qué sucederá con los flujos vehiculares de las avenidas 2,3,4 y 5 cuando el trolebús tenga prioridad de paso en su intersección simultánea con las mismas? El congestionamiento y estacionamiento va a ser total.

-Para mitigar los impactos a ser generados al final de la avenida Don Tulio donde el trolebús tomará todos los canales de bajada, el flujo vehicular será desviado hacia la avenida del Paseo de la Feria, única arteria vial que aun no ha colapsado en horas pico; de esa manera, le están creando un caos vehicular a los habitantes del sector sin ni siquiera haber sido consultados como lo estipula la ley.

-Las consultas obligadas con carácter vinculante a las comunidades afectadas, tal como lo tipifica el ordenamiento jurídico venezolano nunca se realizaron y a cambio se efectuaron reuniones informativas donde se ocultó todo lo relacionado a los impactos urbano-ambientales, informándose únicamente las bondades referidas al transporte.

-Las autoridades ambientales de la región nunca fueron garantes de lo estipulado en las leyes ambientales como es su obligación, por el contrario, se limitaron a violarlas ellos también en aras de una colaboración interinstitucional entendida de manera política acomodaticia.

Es este un apretado resumen de algo que, siendo muy necesario para la movilización ciudadana, está pasando a ser la gran pesadilla a corto, mediano y largo plazo para los merideños por ignorancia ambiental en el quehacer urbano, por posturas políticas no honradas y por conveniencia personal o grupal de los actores que han intervenido en el caso. Sirva esta reflexión para que se entienda que un sistema de transporte masivo para cualquier ciudad de Venezuela que lo requiera, debe canalizarse a la luz de realidades muy diferentes y características de cada una y no extrapolar realidades no extrapolables. Lo que está ocurriendo con Mérida donde el poder y la irracionalidad se está imponiendo sobre la razón, debe servir de ejemplo en el resto del país. Que esta reflexión constituya un alerta.

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3 comments on “› Talabus
  1. Maria angelina dice:

    De verdad me parecio muy interesante el articulo, ya que nunca estuve satisfecha con el proyecto del trolebus por el impacto ambiental que ocasiono a nuestra ciudad, y es importante saber que hay personas que se preocupan verdaderamente por la naturaleza…… Sigan luchando

  2. Cosa parecida a la de ustedes me ocurrio con la gente de Mision Bucare… porque hasta persegui un vehiculo hermosimo (imposible de dejar pasar desapercibido por la belleza visual que invitaba a participar en la Mision? Bucare!!!) PORQUE A MI SI ME GUSTA SEMBRAR ARBOLES… Y LO HAGO!!! los conductores fueron imprecisos y …hasta evasivos.. no sabian donde estaban los viveros de arboles, no sabian cuando se harian los operativos de reforestacion o de siembra, me indicaron que fuera… a ejido… (imaginense buscando con esa imprecisa direccion…en ejido…) y como para no quedar tan mal me regalaron una carpetica tambien muy hermosa con las imagenes de la mision Bucare….!!! porque es preocupante!!! … En aras de nuestro crecimiento y desarrollo urbano los responsables del mismo “deberian” o debemos porque todos podemos participar en ello.. estudiar y presentar las propuestas que iran a contrarrestar el impacto ecologico que vamos a generar en nuestro ambiente… eso si es DESARROLLO!!! es hora de vernos todos como iguales sin distingo de raza, credo o religion…. sino como una sola fuerza a fin de lograr rezarcir tanto daño que le hemos causado a nuestra hermosaCASA GRANDE!!!

  3. Totalmente De Acuerdo con:

    … ” su posición ante los impactos ambientales negativos generados por la obra para la construccion del sistema de transporte masivo para Mérida “…

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